Trabajar como redactor médico autónomo (freelance): Una profesión para descubrir

Cuando empecé a trabajar como redactor médico o medical writer (como se conoce en países angloparlantes y, por extensión, en este mundillo) la mayoría de las personas de mi entorno ni siquiera sabían que existía esta profesión. La redacción médica, o medical writing, es una salida profesional cada vez más conocida entre perfiles biosanitarios y científicos.

 

Poder trabajar en redacción médica como profesional autónomo o freelance (disculpad si uso ambos términos indistintamente; son los que se usan habitualmente y se emplean indistintamente en las búsquedas) es, sin duda, una de las ventajas que ofrece esta profesión. Pero ¿qué tipo de servicios puede ofrecer un redactor médico autónomo? ¿Todos tienen la misma demanda? ¿Quiénes los contratan?

 

Empecemos por ver qué implica ser un redactor médico autónomo.

Sobre el papel, ser un redactor médico autónomo (o medical writer freelance) es algo tan sencillo como ser un profesional que ejerce la redacción médica de forma independiente, no desde una empresa a la que le une un contrato profesional. Lo que ya no es tan sencillo es todo lo que conlleva esta forma de dedicarse a la redacción médica:

 

Ser un redactor médico autónomo o freelance, como cualquier otro profesional autónomo, implica enfrentarse en solitario a la actividad profesional, con todo lo que ello significa a nivel de gestión del negocio (buscar clientes, fidelizarlos, gestionar los proyectos, etc.), de abordar los proyectos, de asumir las obligaciones fiscales, de actualizarse profesionalmente, etc. También hay que decir que tiene muchísimas ventajas, tanto personales como profesionales. Es, a fin de cuentas, una forma de vivir la profesión.

La redacción médica, ejercida como profesional autónomo o freelance, es una forma de vivir la profesión

¿Quién puede ser redactor médico freelance?

Puede ser un redactor médico freelance quien se lo proponga. Eso sí, partimos de la base de que es necesaria una base sólida que permita ejercer la profesión sin el apoyo que brindaría una empresa. En todos los sentidos.

 

Hasta hace relativamente poco, la redacción médica era una profesión poco conocida que carecía de formación formal; por eso, quienes elegimos, hace años, convertirnos en freelancers lo hicimos desde la base que nos proporcionó la experiencia en una empresa del sector (Podéis leer cómo llegué hasta aquí en mi artículo anterior). En mi caso, los casi 10 años que estuve en una agencia de comunicación especializada en salud fueron una auténtica escuela en todos los sentidos: desde conocer el área a la que daba servicio (concretamente, la industria farmacéutica y profesionales sanitarios) y entender sus necesidades de comunicación y el sentido de cada comunicación, hasta el arte de la redacción médica.

 

Por suerte, todo lo que aprendí en esos años, hoy en día es accesible a través de programas de formación. Pero no nos adelantemos, formarse bien para poder ejercer una profesión con éxito merece, al menos, un artículo completo. Podréis leer más sobre esto más adelante J.

 

Vamos a ver ahora qué tipo de servicios ofrecen los redactores médicos autónomos y cuáles son los más demandados.

¿Qué tipo de servicios ofrecen los redactores médicos autónomos?

En principio, todos los que abarca la profesión en sí y que engloba, a grandes rasgos, documentos o materiales de redacción médica regulatoria, de comunicación médica (también conocidos como MedComms o de marketing médico) y de publicaciones biomédicas. Te los explico todos aquí.

 

Algunos redactores médicos autónomos también se dedican a la traducción de textos biomédicos no complejos (para lo cual existen traductores especializados) y a programas de formación médica, entre otros tipos de proyectos que suelen quedar fuera de la clasificación anterior.

¿Cuáles son los servicios más demandados en los redactores médicos freelance?

La Asociación Española de Redactores de Textos Médicos (AERTeM), que agrupa a los profesionales del sector en España, realiza periódicamente encuestas para evaluar el estado de la profesión y su evolución. Según los resultados de una encuesta realizada en 2021 entre sus socios, en la que participaron 110 personas, los principales contratadores son las agencias tipo MedComms, la industria farmacéutica (u otras), investigadores independientes y las editoriales.

Fuente: AERTeM

¿En qué se traduce esto? En que los tipos de redacción médica más demandados (y aquí os doy mi visión, que coincide con estos datos) serían los siguientes:

  • La redacción de artículos científicos, contratada por la industria, editoriales e investigadores independientes. También por alguna consultora.
  • La comunicación médica o MedComms, contratada desde consultoras (Clinical Research Organizations, CRO) o agencias MedComms,
  • La redacción médica regulatoria, contratada desde consultoras especializadas, la industria e investigadores independientes.

Las entidades públicas o centros sanitarios contratan los 3 tipos de redacción médica, ya que puede abarcar documentos para llevar a cabo investigaciones (regulatorios), de información, formación o campañas (MedComms) o artículos científicos.

 

Estos resultados no difieren mucho de los de una encuesta realizada por la asociación europea, la European Medical Writing Association (EMWA): las agencias de tipo MedComms y la industria farmacéutica son los principales clientes de los profesionales médicos autónomos. Pero hay un detalle importante: fijaros en que en el ámbito europeo existen empresas especializadas en redacción médica, algo que en nuestro país empieza a despuntar y que ofrece una importante oportunidad de trabajo, sobre todo para quien comienza en la profesión.

Fuente: EMWA

Si estáis pensando en dedicaros a la redacción médica como profesionales autónomos, os recomiendo leer ambas encuestas, ya que ofrecen una fotografía de los perfiles profesionales de quienes se dedican a esta profesión y de dónde se realiza mayoritariamente.

¿Cómo es el redactor médico autónomo en España?

Según los resultados de la encuesta realizada por la AERTeM comentada antes, en la que participaron 110 redactores médicos que ejercían en España (el 79,9% mujeres y el 50% de 35-45 años) el 47,3% (n=52) eran profesionales autónomos.

Fuente de la imagen: Autora, a partir de datos de encuesta sobre perfil de socios de la AERTeM

Es probable que no todos los redactores médicos de España formen parte de la AERTeM y, por otro lado, que muchos de sus miembros sean autónomos, precisamente por el apoyo que necesitan a nivel profesional. No están todos, pero los resultados reflejan de alguna forma no muy lejana, cómo es el redactor médico autónomo en España.

 

Me quedé con el dato de que el 80% de quienes participaron en la encuesta eran mujeres (no sabemos cuántas de ellas son freelancers). Curiosamente, en una encuesta realizada por la EMWA en la que solo participaron redactores médicos autónomos (n=173), el 77,6% de los encuestados eran mujeres. ¿Las mujeres responden más a las encuestas o realmente somos más mujeres entre los redactores médicos autónomos? Interesante.

¿Hay mercado para el redactor médico autónomo?

Afortunadamente para los redactores médicos autónomos, el mundo de la redacción médica no ha dejado de crecer en los últimos años, impulsado sobre todo por la inversión en investigación, desarrollo e innovación. En el caso de las publicaciones biomédicas, por la necesidad de publicar los resultados de las investigaciones. Puedes leer más aquí sobre el auge de este mercado.

Fuente de la imagen: Designed by starline / Freepik

También, se reconoce cada vez más el valor que aporta un redactor médico especializado en los distintos tipos de documentos biomédicos. Por algo somos expertos en interpretar la evidencia científica, estructurar información compleja y comunicarla de forma clara, concisa y rigurosa (los tres pilares de la redacción médica).

Y para terminar…

Ahora que tenéis una idea de qué es ser un redactor médico autónomo y cómo es el mercado de la redacción médica, en los próximos artículos daré respuesta a algunas de las preguntas que seguro que os haréis.

  • La primera, antes de dar el paso, ¿cuáles son las ventajas de trabajar como redactor médico autónomo y cuáles son los retos a los que hay que enfrentarse?
  • A continuación, si careces de experiencia en redacción médica, ¿qué formación necesitas para convertirte en redactor médico?
  • Si tenéis experiencia y creéis que no necesitáis formación (leed el artículo sobre esto, por si acaso), podéis ir directos al siguiente artículo: ¿Cómo se empieza a ser redactor médico freelance? Incluye cómo darse de alta, hacer presupuestos, aplicar tarifas y…. se acabó el spoiler. 🙂

Esto y más, sacado de todo lo que he aprendido y mi propia experiencia durante más de 25 años como redactora médica autónoma. Espero que os sea de utilidad.

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